domingo, 28 de febrero de 2016
Vomitar
Muertos. Los ojos y la paciencia y la luz de la eterna estabilidad. Todo es mentira. Todas las palabras de todos los profetas. Dijeron que alguien vendría y aquí esperamos. Y mientras, vive. Compra, vende, dispara y contempla como el mundo sangra. Dijeron que alguien vendría y creímos que ya éramos libres de toda conciencia. Solo hay que pedir perdón. Y así seguimos haciendo daño. Buscamos impunidad. Volver a casa y que moloch no arrebate nuestra efímera tranquilidad de opiáceo. Una pastilla y otra pastilla y el mundo entero mirando nuestra ausencia. ''Qué absurda pesadilla esta. Qué guerra estúpida.'' Una pastilla y luego la tele tan alta que no escuches lo que dicen tus entrañas. Una pastilla y luego culpar al vecino de tu insensatez. El mundo no quiere salvarse; el mundo quiere abortar. Tanto miedo y rabia y mierda y ruido y míranos aquí sonriendo mientras no paramos de llorar. De dudar. De mentir. Tanta maravilla y tanto AMOR que corre por las venas de tanta gente que no sabe amar. Tanta hipocresía, tanto asco. Tanto gobierno y tanta ley antiunomismo. Tantas cosas bellas y yo aquí tan jodida mientras otros mueren. Vi la desgracia y me aparté. Vi la tragedia y quise huir. Me inventé la esperanza. Me sacudo el golpe de mi triste humanidad. Doy amor y entonces ya no hay guerra pero hay ruina. Soy un hombre que no sabe llorar y una mujer que no sabe dónde.
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