Los días se mueven y yo duermo.
Duermo.
Duermo.
La cura del sueño.
Duermo y olvido.
Sueño.
A veces con la guerra y a veces
con mil tipos de chocolates distintos.
A veces con caer.
Duermo por no analizar.
Por no fumar. Por no.
No me toco desde hace una vida.
La vida que maté.
La vida que cambió.
No me adapto al nuevo medio.
No sobrevivo.
Soy mi lotería de aciertos y heridas.
¿Quién pone la balanza sino yo?
"Yo tengo la culpa. La culpa tiene la culpa."
Si es así al menos puedo transformar.
Si tengo la culpa también tengo el cambio.
No entendía que te quedaras bajo la lluvia.
Yo te decía: ven,
tienes refugio en casa.
Hablaba demasiado.
Tu solo querías mojarte a solas.
Necesitabas entender.
Yo no entendí.
No fui la luz.
Te enfadaste.
Me enfadé.
Decir te quiero dejó de ser suficiente.
Te quiero. Te cielo.
Con alas grandes te abrazo
desde mi cachito de soledad hasta el tuyo.
Soy triste a ratos cuando me duele.
Dejo que duela y que llueva.
Todo tiene que tener permiso.
Te cielo tanto que duermo.
Duermo.
Duermo.
La cura del sueño.
Quiero despertarme y ser otra.
Quiero que esta,
la que llueve,
no se despierte más.
jueves, 29 de diciembre de 2016
jueves, 15 de diciembre de 2016
Poesías sobre el abismo VI - Tormenta
¿Sabes? Parezco fuerte y no.
Soy una niña de cristal. Te escribo y me escribo. No hay nadie escuchando cuando lloro. La gente ya tiene su propia tristeza. No estoy bien y lo estaré y eso es consuelo para luego. Ahora es tormenta y yo un granito de arena en el mar. No recuerdo como era ser montaña. Despierto sola y camino sola y creo que sola estoy mejor. No quiero a nadie que me diga que despierte. No quiero a nadie que me pida.
Quiero quererme y hablar contigo es la resaca. Ya no encuentro al desahogo. Me ahogo entre la culpa y la paranoia. No hay una mano que acaricie. Solo me quieren levantar. No tengo espacio ni tiempo. No tengo nada más que un granito de arena en la tormenta. Solo me quieren si estoy contenta y no lo estoy. No quiero la emergencia. Quiero mi cuerpo y mi alma en paz. Quiero una muerte prematura que dure un sueño y despertar con alas otra vez. Quiero que vean que soy tan frágil como valiente. Quiero dejar de amar así. Quiero amar bien. Que me amen bien. Y que el amor deje de ser una tormenta.
Soy una niña de cristal. Te escribo y me escribo. No hay nadie escuchando cuando lloro. La gente ya tiene su propia tristeza. No estoy bien y lo estaré y eso es consuelo para luego. Ahora es tormenta y yo un granito de arena en el mar. No recuerdo como era ser montaña. Despierto sola y camino sola y creo que sola estoy mejor. No quiero a nadie que me diga que despierte. No quiero a nadie que me pida.
Quiero quererme y hablar contigo es la resaca. Ya no encuentro al desahogo. Me ahogo entre la culpa y la paranoia. No hay una mano que acaricie. Solo me quieren levantar. No tengo espacio ni tiempo. No tengo nada más que un granito de arena en la tormenta. Solo me quieren si estoy contenta y no lo estoy. No quiero la emergencia. Quiero mi cuerpo y mi alma en paz. Quiero una muerte prematura que dure un sueño y despertar con alas otra vez. Quiero que vean que soy tan frágil como valiente. Quiero dejar de amar así. Quiero amar bien. Que me amen bien. Y que el amor deje de ser una tormenta.
domingo, 28 de febrero de 2016
Vomitar
Muertos. Los ojos y la paciencia y la luz de la eterna estabilidad. Todo es mentira. Todas las palabras de todos los profetas. Dijeron que alguien vendría y aquí esperamos. Y mientras, vive. Compra, vende, dispara y contempla como el mundo sangra. Dijeron que alguien vendría y creímos que ya éramos libres de toda conciencia. Solo hay que pedir perdón. Y así seguimos haciendo daño. Buscamos impunidad. Volver a casa y que moloch no arrebate nuestra efímera tranquilidad de opiáceo. Una pastilla y otra pastilla y el mundo entero mirando nuestra ausencia. ''Qué absurda pesadilla esta. Qué guerra estúpida.'' Una pastilla y luego la tele tan alta que no escuches lo que dicen tus entrañas. Una pastilla y luego culpar al vecino de tu insensatez. El mundo no quiere salvarse; el mundo quiere abortar. Tanto miedo y rabia y mierda y ruido y míranos aquí sonriendo mientras no paramos de llorar. De dudar. De mentir. Tanta maravilla y tanto AMOR que corre por las venas de tanta gente que no sabe amar. Tanta hipocresía, tanto asco. Tanto gobierno y tanta ley antiunomismo. Tantas cosas bellas y yo aquí tan jodida mientras otros mueren. Vi la desgracia y me aparté. Vi la tragedia y quise huir. Me inventé la esperanza. Me sacudo el golpe de mi triste humanidad. Doy amor y entonces ya no hay guerra pero hay ruina. Soy un hombre que no sabe llorar y una mujer que no sabe dónde.
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